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Proponen urbanizar el pedemonte

Publicada el 13 DE ENERO 2016, 08:38 En Noticias.

Son entre 3.500 y 4.000 hectáreas, divididas en 11 zonas, que para la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial son aptas para desarrollar barrios respetando ciertos requisitos. La mayoría están en manos privadas y todas están ociosas y con acceso a servicios.

Proponen urbanizar el pedemonte

La pregunta sobre hacia dónde crece Mendoza ante el sostenido aumento de la población se repite una y otra vez entre los expertos en ordenamiento territorial de la provincia. Las alternativas parecen ser tres: urbanizar las áreas productivas, redensificar el área metropolitana o expandirse hacia el pedemonte.

En este último punto hizo hincapié la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial (APOT) en el documento preliminar “Macrozonificación del Pedemonte”, que fue presentado días atrás en la reunión del Consejo de Ordenamiento Territorial (CPOT). En el escrito se determinan 11 áreas libres que podrían ser ocupadas por asentamientos urbanos.

Las mismas suman entre 3.500 y 4.000 hectáreas en total y están ubicadas en Las Heras (7), Godoy Cruz (3) y Capital (1). Dos ejemplos de ellas son los viejos autódromos Los Barrancos y General San Martín, hoy abandonados.

“Nosotros estudiamos todos los terrenos del pedemonte, extrajimos aquellos que están ocupados hoy o tienen proyectos presentados y determinamos 11 zonas que podían ocuparse y que no tienen nada hoy”, comenzó a explicar Sonia Romero, presidenta de la APOT. 

Para elegir esos espacios se utilizó un detallado criterio de identificación. “Principalmente buscamos que tuvieran acceso pronto a los servicios como agua y electricidad, pero también conectividad vial y que no estuvieran ocupados con otras actividades en la actualidad”, enumeró la arquitecta, que agregó como otro requisito el no atravesar conflictos de tenencia de la tierra y poca pendiente. 

También se tuvo en cuenta que no presentaran riesgo aluvional ni sísmico. “Que estuvieran bajo las defensas aluvionales que ya tiene la provincia y que no estuvieran cercadas por fallas sísmica”, añadió la experta, quien aclaró que el pedemonte está rodeado de fallas sísmicas que no están profundamente estudiadas en su totalidad, pero que sí hay algunos estudios realizados por especialistas que fueron tomados en el documento.

A su vez, a la hora de construir en estas áreas -que en su mayoría están en manos privadas- deberían tenerse en cuenta ciertas especificaciones para respetar las condiciones del ambiente. “Los terrenos deberían tener dimensiones aceptables, cuidar la flora del lugar, no impermeabilizar los suelos, que los diseños urbanos no sean con el tradicional damero de calles rectas, sino que las calles sigan las cotas de pendiente del terreno”, precisó Romero, que lo catalogó como un diseño “más orgánico”. 

Además se le agrega como requerimiento que cada zona tenga tratamiento de efluentes. “En realidad son cuestiones que deberíamos cumplir en toda la provincia, aún en el llano, pero en esta situación se da un poco más detallado por la misma condición geográfica”, señaló convencida.

Para la titular de la APOT, ocupar el pedemonte se postula como una posible alternativa de crecimiento urbano para evitar avanzar hacia los terrenos cultivados, que tiene como consecuencia la pérdida de calidad ambiental, producción, empleos y alimento para todos los mendocinos. La otra opción, que es redensificar el área metropolitana, tiene según su visión otras complejidades porque hay infraestructura colapsada y otra obsoleta que se debería adaptar para poder incrementar su densidad. 

“Lo que yo digo siempre es que todo es posible, considerando y teniendo en cuenta las condiciones aceptables del pedemonte para poder usarlo. No se puede hacer un uso irrestricto porque es una zona ambientalmente peligrosa, hay que usarla en la medida que las condiciones sean aceptables y que no se ponga en riesgo a la ciudad”, subrayó.

Adaptar lo ya construido

Además de las zonas aptas para el asentamiento humano, en el escrito se identificaron otras seis grandes áreas: las ocupadas por actividades extractivas, las que tienen riesgo ambiental, están protegidas, ya construidas y dos de amortiguación.

Con respecto a que ya están construidas, Romero remarcó la necesidad de hacer obras para adaptarse a las condiciones naturales. “Hay algunos asentamientos en el pedemonte que han tomado algunas precauciones, pero otros en los que habría que hacer intervenciones de obras de infraestructura para mejorar la calidad de vida de los vecinos”, explicó.

En su opinión, para llevar adelante estas obras debería hacerse un trabajo en conjunto entre los habitantes del lugar, el gobierno municipal y el provincial. “El trabajo de la comunidad debería ser muy importante porque serán los primeros beneficiarios”, expuso.

En cuanto a las áreas protegidas, en el documento se rescató un pedido que el Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas (Iadiza) hizo en los ‘90, de potenciar una nueva área natural llamada Crestas y Cerrillas del Frías, ubicada al oeste de Godoy Cruz.  

Nuevo plan de ordenamiento

El documento “Macrozonificación del Pedemonte”, elaborado por la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial (APOT), debe ser validado por el Consejo de Ordenamiento Territorial (CPOT) para dejar de ser considerado preliminar.

“Nosotros somos generadores de información; el CPOT la analiza, la valida, emite un documento y el Poder Ejecutivo es el que tendría la atribución, junto a los municipios afectados, de avanzar en decisiones en firme sobre estos terrenos”, explicó la titular de la APOT. Por el momento, el documento ha sido presentado y ya están propuestas las comisiones del Consejo para empezar a trabajar el tema los primeros meses del año próximo. 

Por su parte, Humberto Mingorance, secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial de la provincia y quien por ley preside el CPOT, hizo hincapié en la importancia de trabajar en el pedemonte. “Hay algunos emprendimientos que están avanzando y quiero saber qué autorizaciones tienen para ratificar o rectificar lo que se haya resuelto”, adelantó, a la vez que señaló que hay otras zonas aptas para poder ser desarrolladas en las que se busca avanzar con las restricciones y las precauciones necesarias.

Según su visión, la gran falencia en el ordenamiento es que la provincia todavía no cuenta con el Plan que establece la ley 8051 de 2007. “No hay una regulación sobre cómo tiene que crecer Mendoza”, remarcó Mingorance. 

Lo que tiene planeado durante su mandato es tomar lo ya presentado en la Legislatura en mayo del año pasado para mejorarlo y aprobarlo. “Lo que le ha faltado al plan ya presentado es decisión, ya que se dejaba liberado a los municipios un montón de temas que correspondían a la provincia”, detalló. Su objetivo a futuro es poder dejar listo el nuevo plan para 2016. 

Un código de urbanización

El documento de la APOT es visto con buenos ojos por Elena Abraham, directora del Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas (Iadiza) y miembro del Consejo de Ordenamiento Territorial (CPOT) en representación de este organismo. “Estoy de acuerdo con el documento, me parece que es un paso adelante”, manifestó.

Pero la experta va más allá y recalca la necesidad de crear un código urbano para el pedemonte, tal cual había propuesto el Iadiza en los años ‘90.

“Ya en ese momento decíamos que era fundamental hacer un código urbano para el pedemonte y ahora se ha profundizado la necesidad porque se están construyendo asentamientos que no responden a los atractivos ni a la oferta ambiental, ni siguen las restricciones del lugar”, señaló Abraham. 

Para ella, el código debería indicar cómo construir en los lugares específicamente habilitados en esa zona. “De una vez por todas tenemos que empezar a hacer urbanizaciones adaptadas con especies de bajo requerimiento hídrico, aprovechando las pendientes. No interferir con la naturaleza sino sacarle el mejor partido, considerando siempre la mitigación de los riesgos y la población”, destacó. 

Para ella, esta propuesta sólo será posible si existe una decisión política. “Se debe tomar como base tanto este documento de Macrozonificación como otros anteriores en los que planteábamos lineamientos”, cerró.


Fuente: Diario Los Andes