Contacto Correo Web Intranet

Ecología y biología de tres armadillos (Xenarthra, Dasypodidae) en un ambiente compartido del monte

Publicada el 26 DE SEPTIEMBRE 2013, 13:52 En Seminarios IADIZA-IANIGLA.

El próximo miércoles 02 de octubre la Dra. Viviana P. Seitz, del Grupo de Ecología y Manejo de Vertebrados Silvestres del IADIZA, disertará sobre "El Piche Patagónico Zaedyus pichiy, el peludo Chaetophractus Villosus y el Piche llorón C". La charla será a partir de las 11hs en la Sala Latinoamericana del CCT Mendoza.

Ecología y biología de tres armadillos (Xenarthra, Dasypodidae) en un ambiente compartido del monte
Representativa del ambiente; particularmente un paleocauce del río San Juan dentro de los medanales.

El piche patagónico Zaedyus pichiy, el peludo Chaetophractus villosus y el piche llorón C. vellerosus son armadillos que habitan ambientes áridos de la provincia de Mendoza. Los factores limitantes de las zonas áridas llevan a que las especies desarrollen estrategias diferenciales sobre la utilización del hábitat y en sus distribuciones espaciales. La selección diferencial de recursos entre especies permite la coexistencia y una optimización en su utilización.



Esta investigación comparó la distribución de las especies mencionadas en diferentes escalas y analizó las variables ambientales relevantes para sus distribuciones y aspectos sobre el uso del hábitat, a fin de resaltar aspectos de su coexistencia en un ambiente compartido. Se aplicaron sistemas de información geográfica y de modelación a nivel regional, de paisaje y local, utilizando la localización espacial de ejemplares y sus signos de actividad junto al análisis de la disponibilidad y uso del alimento y del tiempo.


Las tres especies de armadillo (de izquierda a derecha: Zaedyus pichiy; Chaetophractus villosus y C. vellerosus) y la gente de la comunidad huarpe Pinkanta que colaboró con el proyecto


Las distribuciones halladas son más acotadas que las conocidas previamente para Mendoza. A escala regional estas especies responden a las precipitaciones más que a las temperaturas. Zaedyus Pichiy responde a las condiciones áridas de la región y sus variables ambientales correlacionadas, mientras que C. Villosus se distribuye de acuerdo a los suelos de la provincia en un amplio gradiente climático y C. Vellerosus se limita según las precipitaciones invernales. La ecorregión compartida entre las tres especies correspondió al Monte de Llanuras y Mesetas, siendo este ambiente el que requiere mayor atención en la implementación de medidas de conservación en la provincia.



Dentro del paisaje árido de Mendoza, la selección del hábitat de Z. Pichiy en Lavalle combinó requerimientos de alimentación, protección contra predadores, facilidad de excavación y baja alteración antrópica, mientras que localmente la selección de sitios para refugio estuvo condicionada por un confort termal y una facilidad de excavación.



El Piche patagónico hizo un uso diferencial del tiempo y del alimento de acuerdo a las estaciones del año. Chaetophractus villosus, por su parte, estuvo relacionado a la cobertura vegetal y la dureza del suelo, mientras que de C. vellerosus se obtuvieron escasas localidades en los tres niveles de análisis, las que parecen responder a las geoformas de médanos con suelos sueltos.



El uso de los ítems alimentarios por las tres especies presentó un importante solapamiento interespecífico y estuvo compuesto de material vegetal y animal. Los frutos del algarrobo constituyen un ítem compartido principal, los animales consumidos fueron mayormente artrópodos como hormigas, escorpiones y coleópteros adultos y sus larvas, que son seleccionados por las tres especies. Zaedyus pichiy fue el armadillo más insectívoro, mientras que las dos especies de Chaetophractus seleccionaron un mayor volumen de vegetales.



Existe un solapamiento horario entre las tres especies y la mayor amplitud horaria de C. villosus le permitiría disponer de un lapso de actividad sin la competencia de las otras especies. La relación inversa entre abundancia y concentración de puestos ganaderos evidenció el impacto de la actividad humana sobre la supervivencia de los armadillos.